ARTÍCULO 3: Innovación Agrícola y Tecnologías Regenerativas para el Campo.
Innovación técnica para la
salud del suelo: El CAJ impulsa la transición hacia la agricultura regenerativa
de altura
Con la biotransformación restrictiva de residuos avícolas como propuesta
bandera, la institución introduce tecnologías eco-amigables que elevan la
rentabilidad del productor trujillano y restauran los ciclos ecológicos del
suelo.
La producción de horta-cultivos en las zonas altas de Trujillo enfrenta un
dilema crítico: la necesidad de mantener altos rendimientos económicos frente
al agotamiento severo de los suelos debido al uso intensivo de agroquímicos y
enmiendas orgánicas sin procesar. Históricamente, el Centro de Animación
Juvenil ha respondido a este reto con innovación. En los períodos 2000 - 2004 y 2018 - 2023 introdujo programas de
agricultura biológica y lombricultura en los municipios Boconó,
Escuque, Sucre, Miranda, Bolívar, Monte Carmelo, Escuque,
Motatán, Valera y La Ceiba; hoy, con 49 años de experiencia acumulada, eleva la
apuesta hacia el enfoque integral de la agricultura regenerativa.
El núcleo de la estrategia actual del CAJ aborda uno de los problemas
ambientales más complejos de la agricultura de altura en la región: el uso
dominante e inadecuado de la gallinaza cruda como fertilizante principal. Al no
pasar por un proceso de estabilización, este residuo avícola contamina las
fuentes de agua, propaga vectores de enfermedades y altera el equilibrio
químico del suelo. Frente a esto, el CAJ ha planteado como un hito de
innovación la biotransformación restrictiva de residuos avícolas.
Esta técnica no solo neutraliza los riesgos biológicos y ambientales del
desecho, sino que lo transforma en un bioinsumo de alta calidad que devuelve la
vitalidad microbiológica al suelo, mejora la retención de humedad y disminuye
la dependencia de fertilizantes sintéticos costosos, al tiempo que los
afluentes reducen su nivel de toxicidad. El objetivo institucional es claro:
lograr un proceso de interacción social efectivo que empodere al agricultor con
prácticas que se traduzcan en mayores índices de rentabilidad económica y,
simultáneamente, en ecosistemas agrícolas más saludables que apunten al mejoramiento de la calidad de vida.
Complementando esta línea de innovación, la organización ha realizado avances en capacitación técnica y conceptual en la cría sostenible de gallinas
ponedoras y pollos de engorde. Estas prácticas incorporan variables de
bienestar animal, eficiencia en el uso de recursos locales y minimización del
impacto ambiental. Con estas acciones, el CAJ demuestra que la seguridad alimentaria y la conservación
ecológica pueden coexistir a través de la transferencia de tecnologías
ecológicas apropiadas, aportando desde su
accionar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Fin de la pobreza, Hambre
cero, Producción y consumo responsables, Vida y ecosistemas terrestres (ODS 1,
2, 12 y 15).